
Un balcón francés con ambas hojas de la ventana abiertas.
Una mujer sentada en una silla toma aire.
Tiene puesto un camisón blanco, no demasiado ajustado. Le llega a las rodillas.
Con una de sus manos se sostiene de la baranda del balcón. Con la otra, mueve un abanico de madera.
Todo a su alrededor está oscuro. La luz de la luna la ilumina levemente de frente. Solo mira y toma aire.
Hay un dejo de tristeza en su mirada.
De pronto, en el aire inmóvil de la noche, se empiezan a escuchar voces de hombres, a lo lejos.
Ella mira en dirección al sonido, pero no se ve nada.
Las voces poco a poco se empiezan a escuchar cada vez mas.
Fragmento de "La Boticaria" versión Verónica Mc Loughlin