ESTA OBRA FUE PRODUCIDA CON EL PREMIO S 2009, EL FONDO NACIONAL DE LAS ARTES Y PROTEATRO

28 de julio de 2011

PALABRAS DE ESPECTADORES

¿Como se hace? Tres actores, una silla, una mesa, y ya! No hace falta más. 
Es increíble como una historia tan sencilla puede atraparte, hacerte transitar junto a los personajes cosas tan a fondo, cada momento, cada mirada… ¡Es excelente!

La verdad que hice la tarea, y leí el cuento antes. Me preguntaba cómo iban a hacer para traducir un cuento a una obra de teatro, y resulto que me encontré con mucho más que eso. 
Ya de entrada te metes de lleno en la historia, a oscuras, solo escuchando empezás a entrar en ese mundo, y cuando se enciende la primera luz ya estas ahí, formando parte, y sin saber bien cómo, estás con ellos.

Me en-can-to. Felicitaciones a todos los que la hicieron!

Agustin Calcagno

DE ESO NO SE HABLA - RADIO

Entrevista a Verónica Mc Loughlin en De eso No se habla
Programa de Radio - FZProg

25 de julio de 2011

CON MAURICIO




DIGAMOS QUE ES NUEVO

Que aprendo y estamos aprendiendo algo más.
Que un actor se enferma. Y se enferma la obra.
Y no puede hacerse la función. Una vez. Dos veces.
Y entonces hay que hacer un reemplazo.
Y viene un actor nuevo.
Y con su salud, cura también la obra. Le da nueva sangre, nuevo aire.
Y hace de ella otra obra.

Y me alegra tanto eso...
Con Rodo, La Boticaria era una obra.
Y con Mauricio es otra.
Y me pone tan feliz...
No porque sea mejor, sino justamente porque es distinta.
Porque afirma que un actor no es una lata de sardina que se recambia en el supermercado cuando se acaba el stock. Sino que un actor es único. No hay otro que haga lo mismo. El signo cambia, porque cambia el cuerpo, la voz, el pensamiento, la emoción, la mirada. Y cambian los vínculos entre los actores. Y se resignifican las frases que escribí, y cambia el espacio al cambiar el tamaño.

La Boticaria es toda distinta y la misma a la vez.
Y aprendo mucho.
Que una obra es frágil...
Que hay que cuidarla, tratarla bien y no hacer fuerza...

Después de días duros, de nervios, de incertidumbres...
La Boticaria nace otra vez.
Ahora con Mauricio Minetti, como Raúl.

Bienvenido entonces.

10 de julio de 2011

PALABRAS ESPECIALES

“Calor... mucho calor… es de noche…” Así comienza esta historia, la historia de una mujer que espera en su balcón, que no puede dormir, pero que sueña con que las cosas cambien.
“La Boticaria” nos habla de esos momentos que nos sorprenden en la vida, que llegan cuando menos los esperamos y nos sacuden, nos llenan de deseo, de ansiedad, y que simplemente pasan… pero dejan su marca.
Verónica Mc Loughlin nos vuelve a sorprender con una historia simple, pero profunda. Una historia que nos emociona.
Marianela Iglesia, Francisco Espinal y Rodolfo Roca, nos divierten, nos conmueven, nos indignan. Los actores brillan, aun así en la oscuridad de la sala, que deja volar nuestra imaginación.
Los sonidos y las voces nos trasladan a un pueblo, y de repente la luz de la luna nos introduce en la Botica.
Una copa de licor, un deseo, una desilusión…
Simplemente, un momento de felicidad.
Romina Sofi

3 de julio de 2011

REFLEXION SOBRE EL TIEMPO - CAROLINA ROLANDI

Ultimamente vengo pensando cosas relacionadas a la creación colectiva, a los procesos y a la obra terminada creada en comunión por las áreas de forma experimental... y entre eso, llegó tu mail Mati... y he aquí algunas reflexiones, pasados los días...
Leyendo un libro extraño sobre iluminación que había leído prestado y ahora compré (La trampa de Goethe, de Gonzalo Córdova) doy con un fragmento que habla de la obra de arte como contemporánea siempre... es decir, esta obra es esta obra, aquí/hoy, ya que la otra parte de una obra de arte descansa en el espectador, y éste y la puesta misma están rodeados por un contexto que modifica su mirada.
Este año, habrá sido en marzo, fui a ver Babilonia de Discépolo que será de 1925 o por ahí. Una puesta que hicieron alumnos egresados de la EMAD. A mi no me gusta mucho el teatro "clásico" la verdad, pero actuaba una amiga y fui...
Trata en parte sobre la multiplicidad de lenguas de los inmigrantes europeos y la mezcla con los criollos, y otros gags más. Pensé mientras la veía qué impacto tan diferente debe haber tenido en su momento esta obra, que impacto tenía hoy en mí (por las coincidencias con la actualidad que encontraba) y que rol cumplía entonces el teatro nacional en relación al teatro actual...
Con esta vuelta voy a que creo que se pueden dejar todos los registros formales e informales de las obras, de La Boticaria por ejemplo, hacer los planos y planillas y la descripción de los espacios, dejar el registro del texto, imagen y audio y así dar por sentada nuestra creación... pero si dentro de 100 años alguien toma y rehace nuestra idéntica puesta... igualmente no será la misma, los espectadores van a ser otros, con otra realidad, quizás el teatro en sí haya sido refundado, y creo que eso es lo valioso. Que de una obra nazcan muchas otras obras, que inspire algo nuevo su lectura, que se regenere cada vez hacia adelante, algo como lo que estamos haciendo nosotros con Chéjov.

Otro asunto es lo efímero... todo el proceso atravesado, y cuando se llega por fin al estreno (de una pelicula tambien a veces) es eso... es esa suma de minutos minuciosamente pensados y listo... como si el proceso ganara frente a la obra, por mas grandioso que sea el resultado... un año y medio de ensayos, reuniones, etc... frente a, no sé, 20 funciones? a veces más, a veces menos!
Y sí, es efímero en cierto modo, tenes equis posibilidades de verla y eso es todo. Pero si la viste, y algo se quedó con vos... eso se arraiga en algún lugar... y en parte por eso hacemos esto que nos gusta. Aunque sea para que cuando recuerdes que alguna vez viste esa obra todo lo que te vuelva sea la sensación de que te gustó, te interesó, o de que la pasaste bien, y entonces deja de ser efímero, porque dejó un minimo rastro que si perduró.

Me fui a cualquier lado, como siempre... y no traigo nada nuevo, ya se, pero esas son las cosas que anduve pensando...

REFLEXION SOBRE EL TIEMPO - MATIAS IACCARINO

Hace tiempo que vengo asombrado con lo efímero del teatro. Un caudal de energía e ideas de mucha gente se junta en un momento y espacio. ¿Qué pasa luego?

¿Cómo es el registro de todo esto? Me pregunto: Si pasan 100 años, ¿alguien podrá reproducir la Boticaria?

(Mail enviado por Matias Iaccarino - iluminador de La Boticaria. A partir de su inquietud, empezamos a pensar todos... De a poco iremos compartiendo las distintas reflexiones.)

SENSACIONES DE UN ACTOR

Cae un momento oscuro.
¿Hacia dónde ir?
La infamia crece al calor
Del tedio de verano
Como los yuyos dentre baldosas.
Los amigos no lo son tanto
La patria que piso es ajena
La desdicha espera siempre
Debajo de las sábanas
Al final de los pasillos
Bajo una luz.

Francisco Espinal

29 de junio de 2011

PALABRAS DE ESPECTADORES

No me creo capaz de juzgar un montón de aspectos técnicos relacionados con La Boticaria. No sólo por mi amateurismo en el teatro, sino también porque no soy un asiduo espectador de obras. Pero tuve dos sensaciones particulares que me dan autoridad para recomendarla. La primera tiene que ver con mi decisión de aceptar la invitación para ir a verla. Es que “La Boticaria” es mi amiga. Pero a medida que iba avanzando la obra, me fui olvidando que esa persona que encuentra una aventura en el medio de una noche monótona, como todas las anteriores de su aburrido pueblo, es la misma con la que me junto a charlar como amigos. Y creo que eso se logra gracias al excelente trabajo de los que están frente a los espectadores y de los que se han esforzado para que la puesta en escena otorgue el clima necesario para atrapar la atención de los que están en la sala. Tan compenetrado estaba, que el final me sorprendió con el aplauso de mis compañeros de butaca. Y esa es la segunda sensación que me dio La Boticaria; esas ganas de que la historia continúe. En otras palabras, no estaba esperando el final. Y te vas pensando, imaginando, soñando. Por eso creo que después de ver La Boticaria te llevás algo. Y por eso la recomiendo. (Polaco)

28 de junio de 2011

PALABRAS DE ESPECTADORES

"Se plantea una historia de amor muy sutil y la atención en los detalles es lo que la hace mágica.
Se enfoca en el tipo de cosas que no se valoran cuando están (se da por hecho de que así tienen que ser) y que hacen mucha falta cuando no están.
El muy buen laburo de los actores, sumado al sonido ambiente, la narración y el manejo de la puesta de luces nos transporta a una noche en un pueblo y a una situación cotidiana con la que la mayoría podemos identificarnos y emocionarnos.
Un trabajo muy sutil, enfocado en los detalles. Sabiendo que Verónica Mc Loughlin es la directora y era de esperar que sea así.
Una historia para sentir. Donde lo importante pasa fundamentalmente por lo sensorial. ¿Alguien sabe explicar y transmitir lo que siente? Imperdible."
Fernando de Blas

27 de junio de 2011

PALABRAS DE ESPECTADORES

Hoy fui a ver La Boticaria, me gustó mucho, es una perlita, esa combinación de narración (a oscuras) y actuación me pareció un acierto. Los actores están increíbles, y la puesta austera y grande al mismo tiempo. Por una hora viajé a ese pueblo, donde una joven boticaria está casada y cazada con un señor... vaya a saber por qué... y cuando la roza algo diferente... no se atreve, o quizá, no puede... Bichos raros los humanos, ¿no?
Vivi

PALABRAS DE ESPECTADORES

Creo que el teatro como toda obra de arte, SE DISFRUTA, NO SE INTELECTUALIZA, NO SE EXPLICA. Y DISFRUTAR DE UNA OBRA PARA MÍ ES QUEDARME PIPONA LUEGO DE HABERLA VISTO, CONTENTA POR DENTRO Y POR FUERA.
¡Y ESO ME PASÓ CON LA BOTICARIA!! La disfruté desde el clima expectante de su comienzo, la actuación impecablemente minimalista de cada uno de sus tres personajes, de los silencios, de las pausas, de las miradas, de lo que se dice y de lo que no se dice. TODO ESTÁ PUESTO AHÍ DE FORMA PERFECTA. NADA SOBRA, NADA FALTA.
En fin, una perlita para el espíritu.
Victoria Velilla

SONIA FRICKX

Hoy quiero hablar de ella.
Porque su trabajo es invisible pero imprescindible.
Porque es de una precisión que admiro y me gustaría copiarle.
Como siempre, por pura intuición se me ocurrió proponerle la aventura. Y, como luego descubriría, ella aceptó también por intuitiva... y aventurera.

En el primer ensayo reparo un cuarzo y luego encendió la estufa resistente.
Así comenzó la larga lista de soluciones que encontró a todos los problemas que aparecían.
Siempre en silencio.
Solo un mensaje con una pregunta y la siguiente respuesta con un "Sí, lo hago" o mejor, "sí, ya está hecho".

Un amor infinito en lo que hace. Silenciosa. Humilde. Y absolutamente eficiente.

La Boticaria, definitivamente, no hubiera podido hacerse sin ella.
No así.

Y escribo sobre ella además, porque tiene un rol que se ve poco para los que no están dentro del equipo.
Termina la función y seguramente reciba pocas felicitaciones.
Porque no se ve.

Pero como dice el principito: "Lo esencial es invisible a los ojos".

Por eso, gracias Sonia.
Por acompañarme tanto en este proceso, por filmar, editar, iluminar, operar, grabar innumerables cds, pasar letra con los actores, reemplazarme en los ensayos que no pude estar, cebar mate, comprar cables, armar el espacio, teñir el vestido, conseguir y opacar la bandeja, hacerme acordar en cada funcion que lleve la notebook, conseguir el mouse el dia que no lo lleve, escuchar, aconsejar, sugerir, estar siempre. Ser la mejor asistente de dirección que tiene La Boticaria.

Gracias y felicitaciones.

22 de junio de 2011

PRIMERAS REPERCUSIONES


PALABRAS DE ESPECTADORES

Mucha oscuridad. Desamparo. Descampado. Desolado. Noche.
De pronto una luz de seguridad.
Dos hombres. Dos edades. Dos miradas. Dos intenciones.
Una mujer.
 Un engaño y una verdad.
La soledad de tres.
Clima de ternura,sueños, silencios, ganas, vergüenzas.
Ahora parece que hubiese más luz. Se encienden las miradas y las palabras.
Se cuentan lo que nunca hablan con nadie. Hacen planes.
Los cuerpos se animan y se acercan.
El tiempo se acaba porque la noche avanza.

Imperturbable,  la noche.
A veces la felicidad es eso, un ratito de plenitud. Y nada más... ni nada menos.

Juan Pedro Mc Loughlin

PALABRAS DE ESPECTADORES

La Boticaria es una obra simple y genial. Fui con muchas expectativas. Y me volví a casa con más ganas de actuar. El diálogo emociona. Me puedo animar a decir que lagrimié con el final, no me lo esperaba.
Se ve en cada escena el trabajo limpio de los actores, de producción y de la dirección.
Vuelvo a decir que es genial. Gracias por hacerme pasar un momento lindísmo, y mostrar el teatro verdadero.
Candelaria Espinal

13 de junio de 2011

MAS PALABRAS DE ESPECTADORES

"Muchas veces lo simple desborda de belleza, puesto que el camino para llegar a la esencia de lo que se quiere contar no tiene interferencias en el imaginario del espectador. Asì es como una escenografìa sencilla y muy bien aprovechada, una iluminaciòn simple e inteligente, un relato claro y entretenido, permiten focalizar la atenciòn en la excelente interpretaciòn de los 3 actores, donde se hace evidente el nivel de detalle y profundidad buscado por la directora en cada gesto, en cada movimiento. Los silencios, muy bien aprovechados y sostenidos generan musicalidad en el relato, intriga, risas, incomodan y relajan una y otra vez, equilibran. La mùsica final con la calidez y melancolìa que solo un piano pueden generar es otro de los elementos destacados. Siempre entendì que para hablar de una obra artìstica es bueno reparar en la sensaciòn final que uno se lleva, en como desde la honestidad absoluta se siente al aplaudir, al volver a casa, al recordar los detalles etc. Mi sensaciòn final fue totalmente placentera, de satisfacciòn y emociòn, y una nueva confirmaciòn del talento del equipo que lleva adelante la obra (he conocido de cerca la obra anterior de Veronica McLoughlin, "Voto de Silencio"). Solo con 2 obras se evidencia un estilo, una personalidad descriptiva, una bùsqueda clara de lo que interesa y lo que no como recursos teatrales. Mi invitaciòn formal a quienes aùn no han disfrutado de "La Boticaria", un excelente plan de domingo para dejarse volar y emocionar."
Pablo Osta